Consideraciones sobre la situación actual de la Pyme Internacional (y 4)

a por el mundo

Es tiempo, ahora, de extraer conclusiones de los últimos artículos seriados que venimos publicando en el Blog a partir de las consideraciones efectuadas en todos ellos, con el fin de conseguir una adecuada radiografía y establecer, a partir de ello, algunas propuestas coherentes para que el camino internacional de nuestras Pymes resulte más suave y llevadero.

Y, para conseguir una mejor perspectiva, teniendo en cuenta que los datos que hemos venido analizando se circunscribían a los de 2013, nos ha parecido conveniente llevar a cabo una supervisión de los acontecimientos a lo largo de 2014, recogiendo su evolución hasta el final del primer semestre de 2014, poniendo mayor énfasis en las tendencias que en las propias cifras estadísticas a nuestro alcance con el fin de matizar las consideraciones que fuimos haciendo en nuestros artículos anteriores. Todo ello queda reflejado en la Tabla siguiente:

  Datos1er_semestre_2014

CONCLUSIONES 

En primer lugar, y sin duda alguna, como veíamos en nuestro primer artículo de consideraciones, se ha producido en los tres últimos años un esfuerzo exportador extraordinario por parte de las Pymes productoras de Bienes que, a pesar de lograr unos excelentes resultados que han permitido salvar el equilibrio económico del país,  no han visto concretarse acciones oficiales claras y potentes de apoyo que contribuyan a consolidar la tendencia. Especialmente, por cuanto se refiere a las empresas que interrumpen su acción exterior por diferentes causas, cuyo porcentaje relativo parece incrementarse, aunque, como puede verse en la Tabla 1, se perciba cierta mejoría en el transcurso del primer semestre de este año. En nuestro criterio, es preciso que se tomen medidas urgentes para que esos dos parámetros – esfuerzo exportador de Pymes y reducción del “gap” entre empresas exportadoras totales y regulares – se optimicen, dentro de las limitaciones lógicas de sus tendencias, en función de nuestra realidad económica.

Como segunda conclusión – como veíamos en la parte (2) de nuestros artículos –  resaltábamos que a lo largo de 2013 tuvo lugar una tímida tendencia de incremento de ventas a países terceros, fuera de la Unión Europea, que, sin embargo, ha vuelto a invertirse en el primer semestre de 2014, según comprobamos en la Tabla. Y, aun siendo conscientes de la lógica naturalidad de los mercados europeos para nuestras Pymes, en función de las menores distancias geográficas y administrativas que facilitan nuestras operaciones con ellos, consideramos que la apertura de mercados extracomunitarios es un factor clave para la consolidación de nuestro potencial exportador y nos parece de extrema importancia la adopción de programas encaminados a la diversificación hacia nuevos mercados como garantía de permanencia de cualquier actividad internacional empresarial. En ese sentido, colocar el punto de mira en las distancias culturales y económicas nos parece de obligado cumplimiento.

Igualmente, como confirmaba el análisis llevado a cabo en el mismo artículo, nuestro sector industrial  no ha estado recibiendo una atención muy especial en el último decenio. Y, sin temor a equivocarnos, podemos afirmar que, con ello, se están desperdiciando las  posibilidades de internacionalización inicial y persistente de nuestras Pymes Industriales. Desarrollar acciones tendentes a dar un mayor protagonismo a esas empresas para su internacionalización es, consecuentemente, otra de las obligaciones pendientes.

Y, para resumir nuestras percepciones  fundamentales, deberíamos revisar  nuestro tercer artículo en el que llama poderosamente la atención, dentro del comportamiento exterior de nuestros Servicios, la escasa participación de los de carácter informático – en el que se encuadran las denominadas “startups de base tecnológica” – en el conjunto total de nuestras exportaciones de Bienes y Servicios, a pesar de la enorme importancia y dedicación de recursos y atención que se viene prestando a ese segmento por todos los agentes económicos públicos y privados en los  momentos actuales. Creemos, seriamente, que sería muy conveniente matizar y reconducir las políticas de unos y otros al respecto.

Con todo ello, sugeriríamos una extensa panoplia de actuaciones que excederían, con mucho, los límites de un blog. Tratando de sintetizar, podemos resumir como sigue.

PROPUESTAS

  • Aunque es importante procurar que el esfuerzo exportador no decaiga, cabe prever que la recuperación del consumo interno vaya produciéndose paulatinamente, asumiendo, no obstante, que es poco probable el retorno a los niveles anteriores a la aparición de la crisis. Esa lenta mejoría va a hacer que bastantes Pymes vuelvan a centrar su interés en el mercado doméstico, mucho más asequible para ellas, en detrimento de la expansión internacional. Y, en tal tesitura, nos parece importantísimo concentrarse en Programas de Recuperación de Empresas Exportadoras Discontinuas que iniciaron la exportación en algún momento, pero interrumpieron el proceso, con el propósito de reducir el “gap” que mencionábamos al principio.
  • Es necesario, igualmente, que quienes se inician en su actividad exterior lo hagan con las mejores perspectivas posibles de éxito. Y, para conseguirlo, necesitan una preparación previa correspondiente, actualizada y en consonancia con la situación y el entorno reales en que nos desenvolvemos. Nos parece urgente aplicar Programas Innovadores y Prácticos de Iniciación a la Internacionalización de nuestras Pymes, muy distintos de los que se vienen utilizando, en muchos casos de escasa eficacia y basados en Teorías obsoletas.
  • Es una tarea en la que todos cuantos actuamos en el ámbito de la Internacionalización – Gestores, Formadores, Consultores, Entidades Públicas,  Privadas y Administraciones – hemos de afrontar con decisión. Especialmente las últimas aplicando recursos económicos para que, en la medida de lo posible, esos Programas puedan ser financiados (*) y más fácilmente accesibles a las pequeñas empresas.
  • Es, por otra parte, una tarea urgente, lograr que las Pymes tengan un mejor acceso a la Financiación de sus Proyectos de Expansión Exterior. Y, en tal sentido, el esfuerzo conjunto – de nuevo de las Administraciones y las Entidades Públicas y Privadas Oficiales – resulta fundamental. No solamente con Programas propios de apoyo financiero, sino con su asistencia para facilitar, canalizar y conseguir financiación a través de fondos provenientes de Organismos Multilaterales, UE, etc., que ellas pueden y deben ayudar a gestionar (**).
  • Dentro de las políticas de destinos , y como consecuencia de las tendencias y conclusiones que mencionamos en párrafos anteriores, nos parece que nuestras Pymes deberían dirigir su máximo esfuerzo a la apertura de los Mercados LATAM. En ellos, la distancia cultural y la evidencia de sus economías emergentes, así como su localización geoestratégica – que los constituye en un excelente “trampolín” comercial para el aterrizaje de las Pymes en lo que, sin duda, son los destinos de futuro de Asia, a través del Pacífico – y la potente herramienta del Español como idioma común, hacen que países como Chile, Perú, Colombia o México (e, incluso, algunos estados occidentales de  los EE.UU) concentren la atracción de los esfuerzos de Internacionalización de nuestras empresas.
  • Proponemos, consecuentemente, el establecimiento de Programas de Alianzas Estratégicas entre Pymes de ambos lados, con los objetivos de establecer flujos comercializadores bilaterales en los respectivos países y fomentar la posibilidad de desarrollar Joint –Ventures y acciones conjuntas para afrontar los mercados asiáticos.
  • Juegan aquí, también, un papel relevante las Administraciones que, además de su apoyo para aliviar los obstáculos financieros que antes citábamos, pueden ejercer una labor de primer impacto importantísima de asistencia a las Pymes y sus proyectos en destino a través de un ejercicio inteligente de las Oficinas Comerciales, mediante la oferta de Servicios Innovadores Básicos que coadyuven a las empresas, más allá de los que proporcionan actualmente, en actuaciones más avanzadas  como las de la Inteligencia de Mercados, la Gestión de Partners en Destino o las de apoyo a la Diplomacia Corporativa con acciones conjuntas con programas estatales hoy vigentes.
  • No cabe duda que las Pymes Internacionales, dentro de nuestro Sector Industrial, necesitan impulsos inteligentes e imaginación para encontrar su posición global que las permita salir de la delicada posición en que muchas de ellas se encuentran. Y, aunque el relativo abandono al que se han visto sometidas dura ya demasiados años, nos parece que aún estamos a tiempo de reconducir debidamente la situación. Para ello, como extensión de todos los programas hasta ahora mencionados, cabe una compleja variedad de actuaciones de carácter interno y externo que no vamos a enumerar aquí, excepto las que nos parecen fundamentales para empezar a salir del impass en que nos encontramos.
  • Nos referimos a actuaciones de decisión empresarial interna, como la puesta en marcha de sistemas de Open Innovation para el impulso eficaz de la I+D+i que lleve a la consecución de posicionamientos competitivos en la cadena de valor, el implemento de  Servicios avanzados de Inteligencia Competitiva de/en los distintos mercados y el desarrollo decidido de sistemas de apoyo para la implantación en los mercados elegidos mediante políticas de Multilocalización con todas sus consecuencias. En todas ellas – que pretendemos ir detallando más adelante en este blog – vuelve a resultar casi imprescindible el apoyo de las Administraciones a través de los recursos con los que pueden proporcionar tanto en origen como en destino, sin los cuales la instalación de Pymes Industriales puede resultar harto complicada.
  • Por último, dentro de los capítulos de Internacionalización de los Servicios y las consideraciones que efectuábamos en la entrega 3 de esta serie de consideraciones, queremos resaltar nuestra opinión sobre los de carácter Informático y, dentro de ellos, los que nos parecen una verdadera obsesión generalizada  y probablemente desproporcionada en los momentos actuales y desde hace ya varios años:  las Empresas de Base Tecnológica, denominadas “startups” en el argot en que se desenvuelven, que, sin lugar a dudas, resultan imprescindibles para el desarrollo tecnológico general en la mayoría de los campos de actuación de cualquier empresa, pero cuya importancia –  y, lo que es peor, su carácter y concepto –  creemos que se ha desproporcionado enormemente.  En nuestro criterio se ha hecho un fin de lo que es realmente un medio, yendo en detrimento de lo que constituye el objetivo y soporte básico de cualquier economía: su producción industrial.
  • Las startups representan fehacientemente la gestión más avanzada del talento como aplicación de las TICs,   en cuya cresta de la ola es determinante permanecer. Pero deberían contemplarse, concebirse y entenderse, como herramientas para acelerar y llevar a cabo competitivamente otros propósitos de contenido tecnológico.  Su existencia es necesaria y su contribución al progreso, imprescindible. Pero su verdaderamente positiva utilización nos parece que debería ser valorada por todos los agentes económicos en su justa dimensión.
  • Nos parece, por tanto, concluyente, proponer Programas de Racionalización de EBTs encaminados a su aplicación en áreas ecosistemas concretos:  Cleantech, Life Sciences, Advanced Materials, Advanced ICT,  (en sus acepciones inglesas para un mejor encuadre internacional). Unos programas para cuya concepción y desarrollo es fundamental el establecimiento de un compromiso de colaboración entre las empresas y la Universidad, con el apoyo, a su vez, de las Administraciones – de nuevo las Administraciones – para llevarlos a cabo.
  • Este último aspecto colaborativo entre la Empresa y la Universidad nos parece de extrema importancia. No cabe progreso serio alguno ni competitividad – tampoco en el campo de la Internacionalización de las Pymes – si ese pacto no se asume y ejercita.  Es, en nuestra opinión, la piedra angular de cualquier política de apoyo a emprendedores y jóvenes empresas que pretenda llevar a cabo cualquier Administración que se precie.

En resumen, aunque el horizonte de nuestra Pyme Internacional sigue mostrándose árido y complicado, los análisis confirman que, a pesar de la dureza de las condiciones, su esfuerzo exportador no cede. No dejemos que desista en el empeño y, entre todos, desde nuestros respectivos lugares, hagamos que el arduo camino de la Internacionalización sea más agradable para ella. No la dejemos sola en el esfuerzo: podemos y debemos ayudarla.

Pedro Lalanda II

@plalanda_II

(*) Hemos desarrollado nuestro PIED (Programa de Internacionalización de Empresas Discontinuas) que ha comenzado a impartirse en Agencias de Desarrollo Autonómicas con excelentes resultados.

(**) Referencia especial a los Programas COSME y Horizonte 2020, de la UE, que esperan la participación de nuevas empresas y emprendedores con apoyos financieros  de 2.000 y 70.200 Milllones, respectivamente. 

Consideraciones sobre la situación actual de la Pyme Internacional (3)

Mapa-de-las-migraciones (1)Los análisis que hemos realizado en nuestros anteriores artículos han dado lugar a conclusiones interesantes sobre las que volveremos en nuestro post final sobre las perspectivas de internacionalización de nuestras Pymes.

La fotografía de la situación ha ido quedando esbozada, pero resulta incompleta. No podemos dejar de hacer una llamada de atención sobre un hecho muy importante: los datos que hemos venido manejando hasta el momento se referían, exclusivamente, a las operaciones de exportación de bienes físicos, que quedan registrados en el momento de su paso por las aduanas correspondientes.  Y si queremos tener conciencia de la realidad, resulta imprescindible valorar y analizar qué ha venido ocurriendo con nuestras empresas de servicios cuya actividad, en muchos casos intangible, hace mucho más complicado el conocimiento y control de los movimientos internacionales en los que participan.

Para ello, las fuentes de información son mucho más difusas y las metodologías de su gestión se encuentran, aun, incipientemente reguladas. No obstante, vamos a intentar extraer algunas conclusiones para  acercarnos, al menos, a la realidad que conforma su situación.

Con esas perspectivas, veamos, dentro de la Tabla 1, cuál es la dimensión de nuestras exportaciones española de servicios.

Exports_bienesserv_balanza2013

  Las primeras anotaciones, a la vista de las cifras, serían fundamentalmente tres:

  • Las exportaciones por servicios constituyen aproximadamente el 46% de nuestras ventas totales al exterior, incluidas las de los bienes.
  • Y de entre ellas, el Turismo representa, a su vez, algo más del 41% de la totalidad de los ingresos por servicios, lo que corresponde aproximadamente al 13% de nuestras exportaciones globales.
  • El crecimiento de las operaciones por servicios es evidente en el periodo analizado, con unos ritmos bastante similares a los de los bienes, incluyendo un incremento muy ligero en el Sector Turístico en 2012, con un claro inicio de recuperación durante 2013.

Puede ayudar a comprender algo más el comportamiento específico de las operaciones exteriores el Gráfico 1, que incluimos a continuación. En él cabe observar cómo el crecimiento discontinuo de 2011 y 2012 comenzó a reafirmarse de forma consistente a partir del segundo trimestre de 2013 y la tendencia parece ir confirmándose, según los datos adicionales que vamos recibiendo este año 2014.

Graf1_exportimpor_serv

Asumido lo cual, nos interesa profundizar algo más en el detalle. Y, para ello, creemos que puede resultar interesante analizar los datos relativos a los componentes que integran la información a nuestro alcance, a pesar de que nuestro objetivo principal – el comportamiento de las Pymes – sea prácticamente imposible de determinar en términos de exportación de pequeñas, medianas y micro empresas de Servicios.

Observemos, consecuentemente, la Tabla 2, en la que hemos tratado de ordenar datos para conseguir una idea más detallada, dentro de unos rangos  que se derivan de la Contabilidad Nacional, que se conforman con una profundidad limitada de acuerdo con la normativa vigente. En cualquier caso – a los efectos de este artículo – creemos que pueden aproximarnos algo más a nuestros propósitos.

Export_serv_detal_2013

 Para realizar unas observaciones que nos lleven a las conclusiones que perseguimos, hemos considerado oportuno apartar del análisis precisamente al Sector del Turismo, teniendo en cuenta que su volumen y características encuadrarían mejor en un entorno más específico. Si existe interés por parte de alguno de nuestros lectores en profundizar en ese capítulo concreto, sugerimos que se dirijan a http://www.iet.tourspain.es/es-es/estadisticas/egatur/paginas/default.aspxEGATUR que, desde 2005, investiga y analiza oficialmente, los datos globales y particulares de ingresos por Turismo. Las conclusiones que en este artículo nos interesan ya han sido expuestas en el apartado anterior.

Igualmente, hemos considerado oportuno centrar el análisis a partir del año 2011 que, como indicábamos en el primero de nuestros artículos de este trabajo, constituye el arranque del periodo que venimos comparando.

Asumido lo cual, las observaciones a destacar, a la vista de los datos de la Tabla 2, son:

  • La partida relativa a ingresos por transportes – segunda más importante de ingresos por servicios – disminuye ligeramente. El rubro incluye fletes, pasajes y servicios auxiliares (como los de carga, descarga, almacenamiento, etc.).
  • El capítulo relativo a la Construcción es bastante significativo: representa un porcentaje aparente más pequeño de lo que cabría esperar, en función de los contratos conseguidos por las grandes constructoras en el exterior. Pero hay que tener en cuenta, en cualquier caso, que los datos analizados se refieren a la valoración de los servicios que realizan esas empresas en exterior, que no comprenden las rentas de la inversión directa de capital que en muchos casos realizan estas empresas en los países de destino, reflejadas en otras áreas de la Balanza de Pagos. En cualquier caso, su caída en el periodo es evidente.
  • Similares consideraciones caben respecto a la partida de los Servicios Financieros, cuyo importe no representa más que un humilde porcentaje en niveles del 3%, sobre el total de la cifra de exportación de servicios, parecido al del Sector de la Construcción.
  • Los Servicios Informáticos – que incluyen exportaciones de servicios de asesoría, configuración, mantenimiento y reparación de hardware; software; información; procesamiento, desarrollo y bases de datos…es decir, todos los que proporcionan las Empresas de Base Tecnológica – experimentaron ya en 2013 el incremento de volumen de ventas más elevado, con cifras superiores a las de las dos rúbricas anteriormente citadas. Y, sin embargo,
  • El aporte total de las EBTs a las exportaciones en 2013 constituye, solamente, un 5,1% de las relativas a los Servicios y un exiguo 2% sobre el conjunto total de nuestras exportaciones generales.
  • Para terminar, las cifras de Royalties y Rentas de la Propiedad inmaterial – derechos de explotación de patentes, marcas, modelos e inventos – son bastante significativas. Especialmente, si consideramos que son indicativas y complementarias de los ingresos obtenidos por las Empresas de Base Tecnológica desde el exterior.
  • Es conveniente destacar que, en nuestro criterio, la rúbrica de los Servicios Informáticos constituye el núcleo fundamental avanzado de las Pequeñas, Medianas y Micro empresas dentro del Sector de los Servicios, aun cuando en otros campos se incluyan actividades que de ningún modo cabe descartar.

 Con estos análisis sobre el comportamiento de las empresas de servicios  – dejando a un lado algún otro concepto que podría completarla con mayor nitidez – creemos que podemos tener ya esbozada una idea global aproximada de la situación de nuestras Pymes en el ámbito de la Internacionalización. Y, para no extendernos hoy excesivamente, dejamos para el próximo artículo lo que quizás sea más importante de este trabajo: las conclusiones, consideraciones y sugerencias de todo ello.

Hasta entonces, cordiales saludos

Pedro Lalanda

@plalanda_II

Fotografiá Google con Licencia Creative Commons.

Consideraciones sobre la situación de la Pyme Internacional actual (1)

Destacado

googleeHan transcurrido algo más de dos años desde que iniciáramos la andadura de este blog, prácticamente coincidiendo con los primeros pasos del Gobierno actual y comenzando, en uno de nuestros primeros artículos,  “El papel de la Pyme Internacional en la recuperación económica”,  por hacer un breve diagnóstico del panorama económico e incluir lo que, a grandes rasgos, nos parecían las fórmulas adecuadas para salir del atolladero en que nos encontrábamos.

Hemos pensado que sería interesante, tras dos años de recorrido, salir brevemente de la dinámica que nos propusimos para el blog – el análisis del mundo de la internacionalización de las Pymes, con la vista y el énfasis puestos en la Innovación y sus consecuencias, con el desarrollo de temas específicos –  para repasar el devenir de nuestras Pymes en su aventura  internacional, contrastar la realidad presente con lo que en Febrero de 2012 concluíamos y, en la medida que puede permitir la estructura de estas publicaciones, exponer qué cabe plantearse para que su posición exterior vaya consolidándose del mejor modo posible.

Y la primera percepción, contundente, es que  las circunstancias que observábamos y las perspectivas que preveíamos se han venido confirmando, de tal manera que  nuestra Economía se ha venido sustentando, en gran medida, sobre la base del Comercio Exterior  de nuestras empresas,  cuya  internacionalización ha recibido un impulso extraordinario y sostenido de cuyo efecto benéfico ya nadie duda.

A partir de tal observación, nos parece muy conveniente analizar cuál ha sido el papel de las empresas, en general, y de las Pymes, en particular. Se trataría de extraer de ello las conclusiones prácticas que nos ayuden a entender el comportamiento las Pymes en este periodo, cómo podría conseguirse mantener las tendencias que vienen produciéndose y cómo mejorar su crecimiento en la medida de lo posible.

Comencemos, hoy, por analizar algunos aspectos y datos importantes.

1. Crecimiento de la exportación y Continuidad de la acción exportadora

Puede decirse que tales aspectos constituyen dos hechos simultáneos que, considerados conjuntamente, llaman poderosamente nuestra atención. Tal como se observa en la Tabla 1, en el periodo que estamos revisando – 2011 a 2013 –  se ha producido un interesante crecimiento sostenido del número total de empresas exportadoras, que, en el entorno del 11% anual, han dado lugar a unos ritmos de crecimiento medio del 4,4% en las cifras de ventas.

Tabla 1_2011a2013

Tales tendencias se han reflejado, igualmente, en el segmento de las exportadoras regulares, aun cuando sus índices – especialmente los relativos al crecimiento en número –  hayan sido sensiblemente inferiores.

Se comprueba, sin embargo, un hecho altamente significativo: el gap entre expresas exportadoras totales y las que lo hacen regularmente  – es decir, el número de empresas que dejan de exportar de forma regular – va creciendo de manera consistente. Lo que nos hace extraer una primera e importante deducción: a pesar del interés evidente mostrado por las empresas en salir al exterior, no se está logrando invertir la tendencia de potencial fracaso. Bien al contrario, la discontinuidad en la actividad exportadora se va incrementando paulatinamente y brecha entre quienes exportan y quienes lo hacen con regularidad se va haciendo cada vez mayor, como puede observarse en la Tabla 2.

Tabla 2_Empresas discontinuas

 Convendría, en este punto, determinar qué tipo de empresas son las que están activando el impulso exportador que está dando lugar al crecimiento sostenido reflejado en las tablas y, adicionalmente, cuál es el segmento que está incidiendo especialmente en el fracaso. Trataríamos, así, de enfocar las acciones para poder reconducir la situación de manera conveniente.

Para ello, asumiendo que no existen datos específicos publicados, hemos considerado oportuno plantear la Tabla 3, para darnos cuenta de que el mayor incremento en número de empresas exportadoras se está dando, sistemáticamente, entre las que realizan operaciones anuales inferiores a €25.000, con crecimientos sostenidos entre el resto de las que exportan menos de €50 Millones, en número, y situación relativamente estanca entre las que tienen un volumen de exportaciones superior.

Paralelamente, la misma Tabla  refleja la persistencia de un porcentaje en torno al 40% de aportación a las cifras totales de exportación por parte del segmento de ventas interiores a €50 Millones, donde cabría encuadrar, por definición, a las Pymes:

Tabla3_Concentracion_exportadoras

De todo ello estableceríamos una segunda deducción: quienes están alimentando el impulso exportador son, precisamente, las Pymes, aun cuando las grandes empresas no cedan en su aportación al volumen total.

Si retornamos de nuevo a la Tabla 2, y observamos el promedio de exportación anual de las empresas de operación exterior discontinua – en el nivel de los €200.000 – cabe establecer una tercera lógica deducción: son, igualmente, las Pymes quienes conforman la mayoría de  las listas de la exportación irregular .

Podríamos aún incidir en algún análisis más profundo y detallado, pero no nos parece adecuado dentro de los límites del blog. Parece más sensato extraer, hoy, de cuanto antecede, una primera e importante conclusión: el comportamiento de las Pymes Internacionales en estos años está resultando ejemplar, con un esfuerzo exportador extraordinario. Pero su vulnerabilidad es patente, sin que parezca existir fórmula eficaz seria para que la sangría del fracaso ceda, de modo que el porcentaje de empresas que inician la internacionalización y desisten posteriormente – con consecuencias e implicaciones tan importantes en todos los sentidos – sea cada vez menor.

Reconducir tal situación debería constituir una prioridad para todos.  De manera especial, en nuestro criterio, para las Administraciones, Entidades Públicas y Asociaciones Privadas. Pero también para todos cuantos estamos inmersos en el apasionante mundo de la Internacionalización. Por nuestra parte, en ello estamos con entusiasmo.

Hoy hemos comenzado  con este importantísimo aspecto y nos gustaría dejar abierto el debate al respecto, sin limitación.  En los próximos artículos vamos a tratar de aportar ideas y propuestas para enriquecerlo y continuaremos con el análisis de la situación para extraer conclusiones igualmente importantes…..Les animamos a que participen activamente con sus comentarios y sugerencias.

Pedro Lalanda II

@plalanda_II  

La Internacionalización y las Ventajas Competitivas

Destacado

Situados ya en la segunda decena del siglo XXI, sumergidos de lleno en la globalización, nos mostramos decididos defensores de la Internacionalización de las Pymes que tienen que encarar una situación real impensable hace relativamente pocos años. Se trata, probablemente, de una cuestión de supervivencia para muchas de ellas y por ello,  considerando que conforman una aplastante mayoría en el conjunto del tejido económico de cada país – el 99,9% en el caso de España, si incluimos microempresas – vamos a ir desgranando en este Blog distintas consideraciones y análisis que permitan aclarar el camino para su eficaz desenvolvimiento en otros mercados.  Creemos que el esfuerzo en esa línea, como impulso de la Internacionalización,  es de imperativo cumplimiento por parte de todos los actores y gestores económicos públicos y privados. Pero hemos de asumir que la consecución del éxito arranca de las capacidades reales de las propias Pymes, sin las cuales, cualquier esfuerzo resultaría inúti: y no todas están en condiciones de emprender la aventura. Veamos.

La exportación, como primer paso natural en la carrera de la Internacionalización de cualquier actividad, constituye una acción de ventas similar a las que llevamos a cabo habitualmente en el mercado doméstico, pero con las dificultades obvias añadidas que se derivan del traspaso de la acción correspondiente fuera de nuestras fronteras y las complicaciones que acarrea tan aparentemente simple circunstancia. Y el sentido común nos hace comprender que la clave del éxito radica en el control de tales dificultades, que sólo será posible mediante la preparación, la planificación y el desarrollo adecuados.  En tal empeño vamos a dirigir nuestros pasos en este Blog.

Sin embargo, antes de comenzar el camino, no tenemos más remedio que concentrarnos en una simple, pero determinante, premisa: la relativa a las Ventajas Competitivas de nuestros productos o servicios.  Tan rotunda e indispensable que sin su existencia es inútil iniciar cualquier emprendimiento, hasta el punto que su ausencia desaconsejaría cualquier actividad –incluso doméstica – o la reconsideración de la misma si es que la empresa ya está presente en el mercado. Hemos visto gran cantidad de fracasos y frustaciones en la Internacionalización que tienen su explicación en algo tan simple como la falta de constatación previa de esas Ventajas, lo que, por otra parte, no encierra demasiadas dificultades, como veremos a continuación.

No se trata de aplicar técnicas específicas y complejas que nos permitan la evaluación de la actividad y su posicionamiento competitivo. A priori, la experiencia nos demuestra que, concentrándonos solamente en la actividad que consideremos más ventajosa – en el caso de ejercer varias – y llevando a cabo un ejercicio  de reflexión sensato y lleno de humildad, será suficiente para empezar a situarnos con simples respuestas. Se trataría de plantearnos cuestiones tales como las siguientes:

¿Contamos con una tecnología diferente? – ¿Son únicos o distintos nuestros productos o servicios? –  ¿Están protegidos mediante patentes? – ¿Tenemos una marca de éxito reconocido? – ¿Goza de prestigio nuestra actividad? – ¿Contamos con una imagen empresarial especial? – ¿Son bajos nuestros costos de producción o servicio? – ¿Es superior nuestra calidad? – ¿Contamos con un equipo humano sobresaliente sobre los de la competencia? – ¿Está por encima de la de nuestros competidores nuestra flexibilidad productiva? – ¿Podemos acceder ventajosamente a la información de los mercados?, y otras similares que nos hagan concluir la diferencia con nuestros competidores.

Eso es todo, en síntesis. Y, si es preciso, habría que añadir análisis de mayor profundidad. Pero normalmente, tras la reflexión, vamos a extraer las debidas conclusiones que nos permitirán comenzar con buen pie e ideas claras el arduo camino que hemos de emprender, a partir de ese momento, hasta lograr la apertura de nuevos mercados si, como es de esperar, hemos conseguido detectar ventajas significativas en alguna de nuestras actividades. Y si no es así, solamente caben dos posibilidades: intentar idear alguna modificación  de nuestra actividad que la haga competitiva en algún aspecto – innovando – o  desistir  razonablemente de considerar la salida a otros mercados. (La experiencia demuestra que la primera de las alternativas es casi siempre realizable y que la imposibilidad de detectar alguna ventaja competitiva es harto improbable si, como se presupone, nuestro producto o servicio se ha estado vendiendo en el mercado doméstico).

A partir de ahí caben análisis más finos  de atracción y posicionamiento. Pero solamente a partir del momento en que tengamos conciencia de nuestras ventajas, estaremos en condiciones de iniciar la aventura exterior con expectativas de éxito. Esperemos que así sea y vayamos descubriendo, gradualmente, como salvar los obstáculos del camino.